Tu silla como gimnasio: 4 ejercicios fáciles y súper efectivos
¿Quién diría que una simple silla puede convertirse en tu mejor aliada para entrenar en casa? Con ella puedes trabajar fuerza, movilidad y equilibrio sin necesidad de material extra.
Hoy te traigo una rutina de 4 ejercicios con silla, fáciles y súper efectivos, que activarán todo tu cuerpo.
Prepárate, busca tu silla y… ¡vamos juntas a por ello! 

1. Balanceo abdominal + toques atrás en cuadrupedia

Siéntate en el borde de la silla, bien plantada en el suelo. Balancea el tronco hacia atrás y, al mismo tiempo, eleva los dos pies como si flotaran. Respira con calma.
Cuando vuelvas hacia delante, apoya los pies y coloca las manos en el suelo entrando en cuadrupedia. Con la espalda larga, alterna toques hacia atrás con cada pie hasta llegar al asiento de la silla.
Haz entre 8 y 12 repeticiones, 3 o 4 seriesa.
Beneficios: activa el abdomen, mejora la estabilidad y refuerza brazos y glúteos.
Tip: Imagina que tus costillas quieren acercarse a tus caderas en cada balanceo, así tu abdomen se activa de forma natural.
2. Sentadilla búlgara con apoyo en la silla

Pónte de espaldas a una silla y coloque el pie derecho sobre el asiento. Siente el peso en la pierna de apoyo.
Baja despacio, como si hicieras una pequeña sentadilla, dejando que la cadera se flexione. Suelta el aire al bajar. Al subir, empuja fuerte con el talón, inhala y estira los brazos arriba para crecer.
Haz 12 repeticiones con cada pierna, 3 o 4 series.
Beneficios: fortalece glúteos, isquiotibiales y mejora el equilibrio.
Tip: No corras, baja con calma y siente cómo tu pierna de apoyo hace todo el trabajo.
3. Patadas laterales y hacia atrás con apoyo en la silla

Colócate de frente a la silla y apoya las manos en el asiento. Mantén la espalda recta. Con calma, levanta la pierna derecha hacia el lateral hasta la altura de la cadera. Haz de 8 a 10 repeticiones y cambia de pierna.
Después, repite hacia atrás: empuja el talón hacia arriba, dedos mirando al suelo y caderas alineadas.
Haz 8–10 laterales y 8–10 atrás con cada pierna, 2 o 3 series.
Beneficios: tonifica glúteos, trabaja la movilidad de cadera y fortalece isquiotibiales.
Tip: Hazlo despacio y con control, cuanto más calma, más quemazón en el glúteo.
4. Puente de glúteos con pies sobre la silla

Túmbate boca arriba y coloca los talones en el asiento de la silla. Relaja brazos y apoya fuerte los hombros en el suelo.
Empuja la silla hacia abajo con tus pies y eleva la pelvis vértebra a vértebra. Quédate arriba 4 segundos, respira profundo y baja lentamente hasta apoyar toda la columna.
Haz entre 8 y 12 repeticiones, 3 o 4 series.
Beneficios: fortalece glúteos, isquiotibiales y mejora la estabilidad de la zona lumbar.
Tip: Imagina que subes cada vértebra como si fueran cuentas de un collar… una tras otra hasta quedar bien arriba.
Conclusión
Con esta rutina de ejercicios con silla has movido todo tu cuerpo: abdomen, glúteos, piernas, brazos y, sobre todo, ¡tu energía!
No necesitas nada complicado, solo ganas de cuidarte y una silla que te acompañe. Respira, sonríe y repite esta práctica varias veces a la semana.
Recuerda siempre escuchar a tu cuerpo y disfrutar del camino. Una silla puede ser tu gimnasio personal si la usas con cariño
¡Nos vemos en la próxima práctica, llena de fuerza y sonrisas!
Para conocer más sobre mí y la filosofía detrás de La Mar de Yoga, visita la página Sobre mí. ¡Gracias!


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